EL PROCESO DE DESPERTAR



Somos células, somos átomos, seres orgánicos que se mueven de un lado a otro, que van y regresan, moldeables a cualquier situación y con la divina capacidad de regenerarnos. Pero también somos seres mentales que enferman de acumular toxinas emocionales y que nublan su felicidad olvidando el sentido de nuestra estancia en el planeta.

Nuestra sociedad occidental no nos ayuda en nuestros procesos naturales porque ella misma se ha desnaturalizado hace unos cientos de años. Pero es por esta razón que volteamos a Oriente para retomar nuestro proceso de reconexión, ya que sus enseñanzas milenarias nos abren mapas bellísimos donde podemos caminar seguros y confiados en que llegaremos felices a nuestro destino.

Este proceso opera de una manera natural y progresiva, y  nos hemos inspirado en lo que nos dicen los Vedas.

Primero uno escucha “Sravanam” depués uno acepta lo que escucha “Varanam”. Una vez que hemos aceptado lo comenzamos a practicar “Sadhana”. De esta manera se obtiene “Prapanna” un logro.

“La práctica del verdadero yoga es algo que nunca se termina. Siempre nos está llevando a un logro concreto, no hay decepción” Atulananda Swami

En nuestra propia experiencia hemos cruzado por este proceso y lo seguimos haciendo todos los días, es por esto que este ciclo de momentos lo vivimos durante años y también en unos minutos.
Primero que nada despertamos del sueño dormido en el que hemos vivido, “nos cae el veinte” de que no estamos viviendo lo que queremos y esto nos lleva a poner el freno de mano y detener nuestro tren con toda la trayectoria de años y vidas que lleva. Detenernos es ya salir del circulo de frustración en el que hemos estado viviendo. Salir de la vida sin sentido, saltar al vacío, ponerle pausa a nuestra película, aventarnos del tren en movimiento, salir de nuestra zona de comfort, muertos de miedo y con los ojos cerrados. Páren este mundo que me quiero bajar!

SaranágatiRendición, entrega, tirar la toalla. Abandona el tirano que vive en tu mente y te ha causado tanto sufrimiento. pon atención enfócate en no hacer, permite que la vida pase sobre tí, sal a tomar el sol y escucha con todo tu cuerpo el momento que estás viviendo, la importancia universal que tiene tu momento. Existe.

Despierta, abre los ojos a tu ser, cruza los límites de tu ego y de tu falsa seguridad antes de que choques contra el muro de todas las reacciones acumuladas por la necedad de creer que tú controlas tu vida.

Deja lo que estás haciendo, vé al baño o a un lugar donde puedas estar tú solo, cierra los ojos y respira contando hasta cuatro mientras inhalas, retén tu respiración contando hasta 4 y exhala en 6 tiempos, quédate así, rompe la inercia de lo que estás haciendo, abre los ojos dentro.