AMAR LA NOCHE


De un momento a otro llega lo que estabas esperando, ten paciencia y sigue creyendo, el tiempo de espera y de aguante puede terminar en cualquier segundo y serás capáz de notarlo si sigues despierto. 



No te dormiste en la noche en la que estabas siendo sembrado, cuando eras semilla y tú creías que todo era inútil, que no había esfuerzo alguno que te pudiera sacar de la desolación y la confusión que estabas sintiendo.

Haz todo lo posible para no dormirte en la noche de tu sueño, mantente despierto, observando lo que está sucediendo, como si fuera una película, pase lo que pase no te creas las historias que tu mente te está contando y que bajan tu frecuencia.

El sol entrará en tus ojos, de eso puedes estar seguro, como dicen los budistas, todo pasa, no estamos satisfechos, pero no tiene que ver contigo. Existimos en un misterio, con capas de estrés inconsciente que anudan nuestra energía vital y drenan nuestra capacidad de mantener una presencia amorosa hacia los seres con los que convivimos,. Estamos desgastados pensando sólamente en cómo podemos ganar una migaja más de energía para sentirnos mejor, para estar más saludables, menos cansados, más alegres. Lo que sea que pueda aliviar un poco de este constante ruido interno de ciudad que ya nos tiene hartos, tanta información nuestra mente no es capáz de abarcar, tanta desigualdad, tanta corrupción, tanta violencia silenciosa que se manifiesta en la competencia mordaz con la que se desgarra la gente para obtener los mejores beneficios, los mejores trabajos, el mejor puesto, un poco más de reconocimiento.

Estamos agotados, viviendo una noche que no acaba, cometiendo errores sin saber que no son errores y hablando sin amor a los que amamos, por cansancio, por neurosis, por falta de autoconocimiento. Hemos sido arrastrados por la corriente del progreso hasta desembocar en una indiferencia crónica. Los rostros de las personas alienadas atrapadas horas en el tráfico. Los cuerpos de las personas que sólo saben comer lo que hay en la calle sabiendo que no pueden más con la gastritis, la obesidad y el desánimo.

Los corazones rotos una y otra vez de mujeres que ya no pueden creer que el amor de las películas y novelas no existe. La incapacidad de contemplar y entender la naturaleza como un enorme jardín donde todo es feliz en un juego constante.

Amar la noche y ver la luz, seguir creyendo hasta que el sol entre en tus ojos. Esta es la frase que cantamos y repetimos hasta que eso que esperamos amanezca, pero siempre con el desapego de que lo que está ahora en nuestras vidas es amor vestido de algún pasatiempo travieso del universo.
Mientras tu vida se confunde en tu cabeza las flores siguen perfumando su color, el sol sigue levantándose temprano sin pereza, para hacer el esfuerzo amoroso y cumplir son su pasión de ser sol y de calentar tu cuerpo.

Amar la noche es aceptar tu humanidad dual y salir al mundo así como estás, sin estresarte por no ser perfecto y estar al 100%. Está bien salir al mundo y hacer lo que puedas a tu 30% o en el voltaje de energía que te levantaste hoy. No esperes la perfección porque es la puerta de entrada al círculo de frustración que nos arrebata nuestra vida. No intentes a todo trance iluminarte porque ningún otro ser de la naturaleza lo hace. No existen los atajos, el proceso no lo hemos diseñado nosotros, no podemos nacer en cuatro meses. La mariposa ama su oruga y su capullo.