EL DILEMA DE LA MEDITACIÓN



El elemento base para reconectarnos cada día al amor en todas sus facetas es la capacidad de armonizarnos. 



Quiero utilizar el término que sienta más adecuado para expresar lo que muchas personas pueden llamar meditar, reflexionar o contemplar. Para mí es más una afinación de nuestras cuerdas invisibles como las de una guitarra y entrar en una nueva gama de sonidos más amables y sensaciones bellas.

Te puedes armonizar en tres minutos cuando dejas todo y sueltas lo que te está pesando con el sólo acto de cerrar tus ojos, respirar y observarte. Darte cuenta de qué cuerda es la que está desafinando todo el instrumento que en tu caso sería tu ser. Sin armonía es difícil que podamos profundizar en nuestra reconexión al amor. La armonía es la puerta de entrada al mundo de nuestras mejores intenciones. Cuando te armonizas aparece la humildad y la aceptación de lo que es, te ubicas en el espacio naturalmente y dejas de resistir.

Tan fácil que es simplemente regresar a una emoción positiva y sintonizar el canal del amor cuando dedicas cinco minutos de tus largas horas diarias a sentarte contigo y nada más. La vida, el cuerpo y el alma son tan magnánimos que de inmediato cuando vean que estás dispuesto a escucharlas comenzarán a aparecer ante ti con sus hermosas voces de sabiduría.
Escribe ahorita en tu agenda los momentos que vas a dedicar a armonizarte, de igual manera que lo haces para ir al doctor, al gimnasio o al super. Armonizarnos se debe convertir en un acto tan natural como bañarnos. Y nos deberíamos sentir sucios cuando no estamos armonizados.

Tu vida va a cambiar y vas a reconectar con tus mejores emociones cuando te habitúes a armonizarte diario. El mundo comienza a mostrar sus mejores paisajes y tu vida prospera. Tu salud mejora y hasta te ves más guap@.

No es la intención de este blog decirte cuándo es momento de armonizarte y cómo lo tienes que hacer porque en mi experiencia es mejor que encuentres tu manera personal de hacerlo. Cuando les he dicho a mis pacientes que mediten nunca lo hacen. Cuando he dado clases de música me he dado cuenta de que la mejor manera en la que se puede aprender es cuando alguien “hace suyo” el instrumento y comienza a entrenarse en producir sus propios sonidos. De igual manera la armonización personal consiste en integrar a tu vida y a tu forma personal de ser, momentos en los que aprendes a respirar y a concentrar en lo que estás viviendo de la única y auténtica manera en la que tú puedes hacerlo. Y cuando ya hallas encontrado la inspiración para avanzar en tu proceso, naturalmente vendrá la investigación de técnicas y otras formas que llegarán como complemento a tu propia técnica.

De esto se trata el aprender a conocernos, es por eso que siempre he dicho que las escuelas no existen, lo que existen son los maestros, porque han aplicado el conocimiento a su propia percepción y es entonces cuando la alquimia surge. Un maestro te va a enseñar a que tú entiendas la esencia de la materia y nunca te va a obligar a que repitas la forma. Hasta que descubras en ti la manifestación de la práctica.
Yo desde niño era muy rebelde y sufría en la escuela porque encontré muy pocos maestros que realmente enseñaran desde su experiencia. Estamos acostumbrados a no profundizar en nada y a pasar por encimita el verdadero aprendizaje. Recuerdo muy bien que después de que devoré todos los libros de Carlos Castaneda mi único objetivo era encontrar un maestro. Busqué en todos lados, me fuí a vivir al desierto, entré a todas las religiones posibles, tomé cursos y buscaba desde el corazón a alguien que me pudiera enseñar a enseñarme a vivir. Pasé muchos años buscando e incluso cuando conocí a mi maestro en el año 2000 no lo acepté porque tenía toda una lista de pros y contras. 

Tres años más tarde me inicié como su alumno y 17 años después sigo intentando entender cuáles son sus enseñanzas y cómo debo de aplicarlas a mi vida. Pero hasta que no realizo algo desde mi propio corazón no lo logro experimentar en mi vida, porque los diseños educativos y las materias no aplican en la misma magnitud a todos. Es el maestro que logra sintetizar el conocimiento y decirte cómo aterrizarlo.
Es por esto que el tema de la meditación es tan complejo y simple, porque existen tantos maestros y métodos en el mercado que hasta da miedo acercarse y preguntar, pero aquí lo que proponemos es la armonización diaria como ejercicio experimental de tú contigo mismo en cualquiera de sus vertientes, ojos cerrados, ojos abiertos, mantra, en tu mat de yoga, en tu sofá, caminando, con un sillón, con la tablita, zen, trascendental, con incienso etc.. solamente hazlo diario, y en un tiempo vas a encontrar tu modo favorito.