UN ENCUENTRO HISTÓRICO EN GUATEMALA...



Un lago de una hermosura que de inmediato golpeaba el corazón al mirarlo nos recibió desde las ventanas del autobús que partió a las 3am de la ciudad de Guatemala. 

Canatábamos felices y desvelados los mantras de la tradición ancestral Védica que nuestros maestros, que para nuestra fortuna estaban presentes en el autobús nos habían enseñado. La sabiduría ancestral se transmite por familias, pensaba mientras veía el tanto amor y cuidado con que nuestros maestros, como madres y padres platicaban personalmente con cada uno de sus hijos e hijas de la comunidad. Cruzamos el lago rodeado por enormes volcanes guardianes que se muestran como custodiando la milenaria información que allí reside y que ellos han visto através del paso de generaciones humanas. Gurudeva detuvo el Ferry para hacer una oración al agua y tomar conciencia de la magnificencia que implica servir a la voluntad suprema manifiesta en los miles de regalos que nos ofrece nuestra madre naturaleza.

Al llegar nos recibieron los Tatas o abuelos de la tradición Maya tocando el tambor y la chirimía, las Nanas o abuelas sahumeaban con copal el reencuentro de dos familias espirituales que estaban por unir sus corazones. Subimos al cerro sagrado a realizar la ceremonia de fuego que iniciaría nuestro retiro espiritual y de estudio en el mágico lago corazón de la cultura Maya. Uno a uno fuimos siguiendo los aspectos astrológicos que recorre el calendario Maya con la intención y seriedad que se merece la experiencia en el aprendizaje de la Filosofía Ancestral.

Se pidieron bendiciones y se ofrendaron velas y rezos por parte de los Gurus y Madres Vaishnavas con los Abuelos y Abuelas Mayas. Clases, seminarios y ceremonias se pasaron tan rápido que fué como un sueño que pasó en un abrir y cerrar de ojos. Los Maestros dando ejemplo de amor y conocimiento nos llevaron a experimentar la importancia de ser responsables y volvernos expertos en los talentos personales que cada uno ofrece como servicio a la comunidad y a la humanidad.
Porque somos el espejo de una cultura trascendental que más que nunca está siendo abrazada por la sociedad moderna. Nuestras tradiciones antiguas necesitan líderes estables que puedan llevar el mensaje de los Abuelos y Abuelas sabios de todas las familias de conocimiento. Y ésta es la preocupación principal de los que llevan el ejemplo de los linajes sagrados.
El tejido del amor fué el tema central en todas las pláticas y clases del encuentro, tejer juntos lazos de corazón a corazón y crear maravillosas plataformas multiculturales llenas de arte, diversidad y color que respondan todas las preguntas de las nuevas generaciones confundidas por un materialismo competitivo que a nadie inspira.

Hechos históricos quedaron grabados en nuestras memorias para siempre, una hermandad amorosa que se sembró como nunca antes habían presenciado aquellos volcanes. Años antes de la creación de la Universidad de Sabiduría Ancestral leí en un libro que me dió Swami Paramadvaiti del gran Investigador Stephen Knapp donde decía que un Arquitecto llamado Maya Dhanava había viajado en tiempos Védicos a la región de los Nagas (hombres serpiente) a construir grandes Santuarios. Y observando los imponentes vestigios de la cultura Maya, no me es extraño pensarlo, de hecho la serpiente Kukulkán tiene el más exaltado aspecto de conocimiento e incluso refiere a Quetzalcóatl como el personaje histórico Maya-Tolteca que fué encarnación de la Sabiduría divina. Incluso arqueólogos Europeos se sorprendieron al descubrir en las estelas Mayas un glifo antiguo con forma de Elefante.
Estas posibles coincidencias culturales entre las culturas Maya y Védica pueden encontrar hoy más argumentos en la Universidad de Sabiduría Ancestral que une las distancias más imposibles de creer más allá de tiempo y espacio. Hoy es un hecho que estamos viviendo un momento de comunicación y de hermandad que nos inspira a estudiar y a seguir siendo parte de este tejido Universal gracias a la proximidad de las redes de comunicación modernas.

No nos dimos cuénta de cuánto nos habíamos querido hasta que llegó el momento de tomar el barco de regreso a la ciudad de Guatemala y cada quien tomaba de nuevo su camino hacia sus Países y lugares de orígen.

Nos despedimos de nuestros hermanos a la distancia mientras íbamos navegando en el lago con lágrimas en los ojos y el corazón encendido, agradeciendo por estar en ese momento en ese lugar. Maltyosh Ahau, gracias querida fuente magnánima de amor que entrelaza los destinos de los humanos. Hare Krishna, somos las naciones unidas por un espíritu de inclusión y amor que van más allá de cualquier rasgo físico y temporal. Somos una gran familia que se está encontrando en este presente maravilloso. 
Vasudhaiva Kutumbakam.