QBLOG:EL ALQUIMISTA QUE TIENES DENTRO..


Reconoce la sincronía que es tu existencia, encuéntrate en  el centro de una cruz en la que la línea vertical es tu conexión con lo divino, lo absoluto, lo misterioso, y la línea horizontal es lo relativo, el tiempo, lo humano, el proceso, la naturaleza.


Eres la síntesis de tu tiempo con tu espacio, tus ideas y tus actos, tu polaridad está plasmada en tu dia a día, en tu cuerpo y en tu cerebro, en tus actos, en tus relaciones buscas la polaridad, buscas el opuesto, dentro de ti estás equilibrando tus fuerzas todo el tiempo, al igual que todo en este Universo de miles de dimensiones diarias. Descubre la polaridad de aquello que necesitas sanar y utilízala. Si tienes mucha mente, entonces busca tierra, si sientes demasiado fuego toma un poco de agua de tus emociones para apagarlo, si eres demasiado emocional enciende el fuego que las evapore, si te sientes pesado y no te puedes levantar de la tierra invoca a las ideas del viento y comienza a respirar, levanta el vuelo. Cuando entiendes a los elementos que viven en ti puedes observarte y equilibrarlos, así como cuando estás cocinando.

Mucho viento dispersa, mucha tierra no se mueve, mucho fuego se enoja, mucha agua llora, poco viento no comunica, poca tierra no camina, poco fuego no brilla, poca agua no se siente.

Eres más que la combinación de tus elementos, eres la conciencia que los observa, y que los dirige, quien los equilibra, eres la conciencia que usa las cosas, que atrae lo que necesita, te mueves en un plano superior al de los elementos, nunca lo olvides. Todos los días vives en este dilema elemental que te aborda y agota tu energía porque te identificas con alguno de ellos, te vuelves pesado como la tierra y no te mueves, o te vuelves muy emocional y voluble como el agua que adopta cualquier forma en cualquier momento, te revuelcas en tus propias olas emocionales. Tambien te puedes quemar en tu propia hoguera, mucho fuego te lleva a la ira y a la lujuria y la ira o la lujuria pueden ser incontrolabes como un incendio forestal, te ciegas de tanto sol que estás produciendo y pierdes de vista los otros elementos para salvarte.
O qué decir de los vientos descontrolados en nuestra vida, la ansiedad, la dispersión, la falta de destino y propósito, vuelas por los aires sin rumbo fijo y entonces te desesperas, te angustias, te pierdes.

El dilema elemental que vivimos es serio, todas nuestras enfermedades son provocadas por el exceso o la falta de alguno de ellos, pero no podemos equilibrarlos cuando estamos siendo absorbidos por alguno de ellos y nos identificamos con sus propiedades, de esta forma podemos vivir siendo víctima de algun elemento por mucho tiempo, y nuestro cuerpo nos lo va a estar recordando pero no sabemos el porqué.

Porqué estoy deprimido desde hace tanto tiempo y no me curo? porqué tendré gastritis crónica? Porqué me dio cáncer? Estamos tan identificados con el teatro elemental que no nos damos cuenta de que la única manera de entenderlo es apelando a lo que realmente somos.

La conciencia que está por encima de los elementos, el observador que tiene el panorama claro, el alquimista que todos tenemos dentro, pues lo ve desde arriba y entiende las causas. El observador puede ver claramente que nos estamos quemando y entonces usa la medicina correcta en la dosis correcta. Nosotros utilizamos los elementos y los transformamos en medicinas cuando somos esta conciencia, cuando logramos elevar nuestra percepción y vivimos desde el ser.


Pero esto no es tarea fácil, no se aprende en un retiro de fin de semana, ni en un ritual, estas son las prácticas que nos van llevando hacia esa plataforma, quien más practica pues es quien más tiempo pasa en ese estado de conciencia y entonces está más equilibrado. Pero cometemos el error común de ir a una terapia, a una ceremonia, leer un libro, meditar una semana, hacer un ayuno y creer que ya estamos curados, como tomar una pastilla y nos olvidamos del tema. La toma de conciencia es una educación gradual y constante, es nuestro estilo de vida, son nuestras intenciones y su nivel de ejecución diaria, es la escuela en la que estamos inscritos al ser cuerpos formados por todo una alquimia elemental.